domingo, 5 de enero de 2025

"La clase de griego" Han Kang - Reseña

 5 de enero de 2025


La clase de griego, primer libro del año, primero sin él. Sé que sus ojos ya pasaron por las letras de la coreana, pero ya nunca compartiremos impresiones. Un libro que descoloca.



Publicado en el 2011 y traducido a nuestra lengua en el 2023 por Sunme Yoon, esta novela corta entrelaza la historia de un profesor de griego
ad portas de perder la visión y la de una mujer que, aparte de perder a su madre y la custodia de su hijo, ha perdido también la facultad de hablar (las palabras están atoradas en un lugar más lejano que la boca y la garganta). El lugar de encuentro es justamente la clase de griego en una academia de Seúl, asidero laboral del profesor, y esperanza para ella, pues cree -como ya le ocurrió en su adolescencia- que aprender un idioma lejano y enrevesado le devolverá la voz. 


La novela transcurre en 21 capítulos más bien breves, algunos titulados (Mutismo, Voz, Ojos, Penumbras, Noche, Rostro, Oscuridad, Manchas solares y Bosque submarino), en los que a la par que se intercalan fragmentos de los protagonistas, se acude a la analepsis para dar sentido al presente y a los recuerdos a veces mezclados con el sueño.


Acostumbrada -o, mejor, enamorada- de una prosa como la de Javier Marías, en la que todo es pensamiento, prosa poética fuerte, intertextualidad y fiereza, la de Kang se me antojó al principio brisa y sensibilidad: la descripción originaria de los sentidos, la delicadeza, la pausa de lo simple, … Casi como asomarse a los aforismos de los presocráticos, tan crípticos como cargados de sensación. Justamente por este camino transcurre la obra, pues las clases de griego son un homenaje a la filosofía de Platón y, por su parte, los recuerdos que intercala la autora (sobre todo en la línea narrativa de él, el maestro) son reflexión sobre el lenguaje, sobre la literatura: “Tú lo que quieres es llegar a un estado de sublimación literaria a través del pensamiento” (p. 113).


Así, resulta acertado que las dos presencias intertextuales fuertes sean la de Borges y la de Platón. ¿Cuál es el filo acerado de la espada que nos separa de la belleza, de la vida, del amor, del mundo de las ideas? La ceguera y la mudez, a simple vista; el miedo y el ensimismamiento, en un nivel un poco más profundo.  


Me conecté con la lectura en el capítulo decimocuarto, Rostro, dedicado al recuerdo de Joachim Grundell, por las aseveraciones sobre la filosofía, la muerte, el oficio de la literatura; por la ambigüedad del vínculo que los unía (la necesidad del tacto: acariciar como deseo, como supervivencia, como amor, como comunicación): “La belleza tenía que ser [...] unos labios todavía tibios, el frotar con pasión esos labios contra otros labios” (p. 119) y “La primera vez que me abrazaste [...] tomé conciencia de que el cuerpo humano es triste [...] de que es un cuerpo nacido para abrazar y desear el abrazo de alguien”(p.120).


Temas posibles de estudio y análisis: relación recuerdo y sueño, el imperio del silencio, el tacto como necesidad, como cura y comunicación; la imaginación como refugio, la carencia de la sensación y la vida como aprendizaje y padecimiento.


El final del libro deja una enseñanza, me la dejó a mí, al menos: el amor es el cuidado, el amor es la mesura de un beso, la conjunción de dos fragilidades.


Cierro esta reseña con dos preguntas y unas líneas que me dejan Han Kang, a la cual espero volver a leer este año, con otro ánimo en mi sangre: ¿Cuál es la temperatura de las palabras? Y ¿Cómo pensar sin palabras?


Un buen libro no puede tener final, porque los fragmentos de vida (lo único a lo que podemos asistir) tampoco lo tienen; “sin embargo, mana la sangre y brotan las lágrimas”.




Wendy Austen.


PD: Luciana sabe jugar Uno, ama la carta mágica, pero no la usa, tal vez es su manera misteriosa y prosaica de enseñarnos que debemos conservar y luchar por lo valioso, así el mundo nos diga otra cosa. Cumplirá pronto siete años, es necia y consentida, la amo (amamos tanto).


Liverpool empató hoy ante el Manchester en Anfield, sabe a derrota. Es la primera temporada sin Klopp, me niego a admitir que Slot puede ser mejor.


1 comentario:

  1. Muy bella, muy sentidas las palabras. Pondré esta lectura en la primera linea dei lista.
    Gracias por esto 🫂

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Gabriela Luciana

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